Guión de la Fábula
En un pueblo cualquiera:
Había una vez una oruga que respondía con
sabiduría todas las preguntas que le hacían. Cada súbdito que se presentaba
ante él, salía con la respuesta justa a su pregunta.
Cierto día un gato celoso de su sabiduría
se propuso tenderle una trampa, iría con la oruga con un pequeño pájaro en su
mano y le preguntaría si está vivo o
muerto, si la oruga respondía que estaba vivo, el gato apretaría sus manos y al abrirlas este estaría muerto y la oruga
se habría equivocado, pero si contestaba que estaba muerto, el gato lo
habría dejado volar y la oruga se habría
equivocado de todas formas. El gato se sintió orgulloso de su plan que no
podría fallar. Fue así que llego ante la oruga y le expuso su pregunta:
Gato( muy rápido dice ): Dime si este
pájaro que tengo en mis manos está vivo o muerto.
La oruga (mirándolo a los ojos le expuso su
respuesta): Querido amigo ¿Porque me preguntas eso a mí si la respuesta está en
tus manos?
Moraleja: No preguntes algo que es lógico,
porque por eso podrías quedar en vergüenza u ocurrir algo trágico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario